Todos siempre nos encontramos realizando acciones sin importar las consecuencias que podamos llegar a conseguir, y creemos que todo lo bueno o malo que pueda llegar a pasar es simplemente nuestra mala suerte.

El mundo se encuentra compuesto por una serie de energías y aunque no lo creas, estas energías se encuentran en nuestro entorno permitiendo cargar nuestros electrones y poner la carga de nuestras energías en positivo o negativo.

Debes de saber que en el mundo de la energía existe algo llamado karma, el cual se encarga de regresar todas las acciones buenas y malas que podamos haber realizado y plantársela de lleno a las personas, es decir se genera aquel dicho de “no debes escupir hacia arriba”, y si todos sabemos el porqué no debemos hacerlo.

¿Qué es el karma?

La palabra karma significa acción y se interpreta como acciones físicas, verbales o mentales que podamos realizar dejando una huella buena y mala en la energía del universo.

¿En qué consiste el karma?

Cada persona posee un arma individual, es decir todas las acciones que realices no serán la responsabilidad de otros, sino únicamente tuyas por ello recibirás lo que envíes al universo.

También es necesario que sepas que lo principal que constituye al karma es la energía, si aunque no lo creas la energía se encuentra representada en cada ser vivo y en el universo y es aquello que quiere presenta la chispa de la vida.

Dicha energía se encuentra en cada una de personas y por ello se representa en cada una de las acciones que realice, pues debes de saber que en cada movimiento simple que realicemos como algo normal en nuestro cuerpo contiene energía. Ahora bien, cuando realizamos acciones verbales, físicas entre otras todas estas energías de nosotros se encuentra en estas acciones.

Sí, suena muy extraño, pero es la realidad pues todos en este mundo se encuentran compuesto de energía y si no lo crees debes de saber que un equipo de investigación biológica de la Universidad de Bielefeld, en Alemania realizo una investigación y determino que somos como esponjas pues absorbemos las energías del entorno.  Por ello dicen: “Cuando los estudios energéticos se vuelvan más avanzados en los próximos años, vamos a ver que esto se traducirá a los seres humanos también”, dijeron los especialistas. “El organismo humano es muy parecido a una planta. Toma la energía necesaria para alimentar los estados emocionales y esta esencia puede energizar las células”.

Por esta razón te decimos que efectivamente la energía se encuentra compuesta en la vida de los seres, y por ello es posible que se transmita la energía entre los individuos pues la liberación de energía se encuentra compuesta entre uno de los procesos y los estados de ánimos entre las acciones se encuentra compuestos de energía como un impulso de acciones realizadas.  

Es decir, enviamos energía al universo y a las otras personas con las diferentes actividades diarias que realizamos y es que lo hacemos cuando nos encontramos durmiendo ya que aun por medio de los pequeños reflejos que realizamos al respirar estamos realizando una acción que se encuentra motivado por un impulso energético.  

¿Existe una ley que la compone?

Sí, existe la ley del karma, y te enseña el por qué cada individuo posee una disposición mental, una apariencia física y unas experiencias únicas, por ello todas las diferentes acciones que cada uno ha realizado en el pasado, se encuentran representando a la persona en la vida diaria.

Ya que es imposible que dos personas hayan realizado las mismas acciones de igual forma en vidas pasadas, nadie puede tener los mismos estados mentales, experiencias,  apariencia física que otro y mucho menos realizar las mismas acciones exactamente que otras ya que ni nosotros mismos somos capaces de repetir una acción tal cual.

Ley del karma

Es aquella ley que se encuentra caracterizada por utilizar el efecto a su causa. Es decir, todo lo bueno o malo que hemos hecho en la vida se encontrara atrayendo hacia nosotros posibles consecuencias buenas o malas en esta vida o en las siguientes, ya que el mundo se encuentra compuesto de energía y al reencarnar nuestra forma física puede llegar a tener cambios nuestro estado espiritual y la energía que poseemos puede llegar a desgastarse, sin embargo en esencia continuara siendo la misma es por ello que aunque reencarnemos en este mundo innumerables veces continuamos teniendo repercusiones de posible mala energía, karma o mala suerte y no sabemos cómo explicarlo.

Esta ley del karma es conocida en varias religiones como “justicia divina” y es inmutable, pues sin importar lo bueno o malo que te encuentres realizando en ese momento siempre vas a conseguir atraer y recibir como consecuencia todo aquello que hagas como una acción de la energía que envías al universo.

Debes de saber que esta ley siempre se encuentra acompañada de la “ley divina” denominada Dharma que equilibra las buenas y malas acciones y consecuencias, pues como ya te hemos reiterado es como que el universo te juzgue y te apremie o castigue por cada una de las acciones que realizas en tu día diario, estas buenas o malas acciones pueden llegar a afectar en tu vida ya que regresan a ti sin importar que tan buena o la persona o por qué realizaste esa acción simplemente vendrá como consecuencia.

que es el karme

¿Cómo puedo evitar la ley del karma?

Déjame decirte que es imposible evitarlo y que si no crees en el karma, pues conocerás el llamado mala o buena suerte que puedas llegar a tener en tu día diario.   

Para lograr evitar un mal karma, puedes realizar el bien sin mirar a quien, a muchos nos cuesta hacer buenas acciones porque no creemos que son retribuidas y en mucho de los casos hacemos cosas buenas y terminamos encontrando consecuencias o acciones injustas que nos pasan. Pero tranquilo en algún momento y según lo que indica esta ley es que lograremos atraer lo que mandamos al universo, es decir todo lo bueno llegara tarde o temprano queramos o no y será enviado por esta ley.

Por esta razón te motivamos a hacer cosas buenas y no malas ya que es preferible dar flores y recibir flores que enviar espinas y terminar recibiendo algo que pueda llegar a lastimarnos.