Misteriosos restos de personajes históricos: una farsa.

En el año 1867 en una farmacia de París, Francia, fue encontrado un jarrón que decía: “Restos encontrados bajo la hoguera de Juana de Arco, Virgen de Orleans”. La iglesia los aceptó, luego de que se creyera por mucho tiempo que sus cenizas habían sido arrojadas a un río en 1431, después de haber sido condenada por herejía y brujería. El jarrón se llevó a un museo de Chinon. Pero décadas después el forense P. Charlier, descubrió tras analizar la reliquia, que se trataba de el hueso de una costilla, madera carbonizada, un fémur de gato, y restos de una tela de lino. Los restos del gato, correspondían con la costumbre medieval de arrojar gatos a las hogueras de las brujas, pero los otros restos no coincidían con la historia. También se encontró olor a yeso quemado y vainilla. El primer olor tenía que ver ya que se utilizaba yeso en la hoguera a manera de estaca, pero el aroma a vainilla no correspondía con los restos de alguien que fuera incinerado. Los restos que cubrían el hueso de la costilla, no tenían tejido muscular, sino una mezcla de minerales y vegetales. Esos restos junto con el lino, le hicieron pensar que los restos eran en realidad de una momia; coincidentemente el aroma a vainilla sí pudo ser desprendido de una momia. Por último, los análisis de carbono 14 revelaron que los restos correspondían a entre los Siglos III y VI A.C.  Charlier hizo énfasis a que las momias eran utilizadas como remedios farmacéuticos. El descubrimiento del jarrón, resultó ser una falsificación.

El misterio aparentemente resuelto por décadas, sobre los restos de la heroína francesa , volvió a serlo, luego de que el descubrimiento le diera razón a la historia al no existir evidencia de los mismos; y regresando así a la teoría de que sus cenizas fueron arrojadas a un río. Pero este caso no ha sido el único, de personajes famosos e históricos cuyos restos son falsificados… En la época moderna de México, fue hallado un descubrimiento similar, desmintiendo la creencia popular. 

Los restos de varios Héroes de la Independencia mexicana, personajes históricos, supuestamente se encontraban en la bóveda del Altar de los Reyes en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, de 1823 a 1895. Luego se exhumaron y se encontró con que los restos no correspondían a los héroes. Recientemente, en 2010 se verificó la noticia. Fueron abiertas nueve urnas del mausoleo con motivo del Bicentenario. Dos fémures de gran tamaño, no correspondían a seres humanos; el supuesto cráneo de Miguel Hidalgo no correspondía con lo esperado, la urna de Francisco Javier Mina tenía restos de 200 huesos de distintas personas; en la urna de Mariano Matamoros, estaban los restos de una mujer, mientras que las urnas de las osamentas de Miguel Hidalgo, Juan Aldama, José María Morelos, Ignacio Allende y Mariano Jiménez, tenían más de 250 huesos que correspondían a adultos mayores, y a niños de hasta seis años de edad, además de cuatro huesos que pertenecían a animales (venados). Sólo un estudio más profundo, tal vez pudiera revelar a detalle la autenticidad de ciertos huesos, pero eso nunca se hizo con estudios genéticos que fueran más allá de lo descubierto…  Así pues , la pregunta principal es ¿Con qué fin se colocaron huesos que nada tenían que ver con los estos que se decían en la urnas?

Misterios de la historia… ¿Quién falsificó los restos? Evidentemente fue una artimaña política que sólo pudo ser originada desde altos niveles, y que en su momento tal vez se buscaba darle al pueblo un lugar donde pudiera rendirse homenaje a los héroes, pero entonces… ¿Dónde descansan los restos de dichos personajes famosos? He ahí otro misterio. Si hubo mentira con respecto a los restos, ¿pudo haber existido entonces también una farsa con respecto a la historia que nos cuentan de las circunstancias, lugar y tiempo de sus muertes?

Y así como estos dos casos aislados en el mundo y la historia, ha habido muchos más, que lejos de resolver el misterio sobre los restos de personajes famosos, los han acrecentado, dando así pie a reforzar la leyenda sobre los mismos y la duda del lugar en donde descansan las reliquias históricas.