La leyenda de Puebla es una  selección de cuentos, llamados a inspirar terror. Tal cual ocurre en los pueblos del mundo, Puebla tiene en su haber historias clásicas que invitan a sentir miedo.

Así como El Chupacabras, La Llorona, Los Volcanes, la querida ciudad de Puebla guarda en el baúl de sus relatos más de 10 relatos con diversas versiones de acontecimientos que han permanecido en el tiempo por ser parte importante en la historia del este pueblo de México donde, por ejemplo, el 5 de mayo de 1862 el ejército mexicano derrotó a los franceses en la Batalla de Pueblo.

Esto ha derivado con el pasar el tiempo mitos y leyendas. No se sabe con exactitud cuántas, ya que la cotidianidad cada habitante le añade su sello imaginario. De ese compendio emergido del colectivo les traemos las 10 más destacadas:  

Seis legendarias leyendas de Puebla

  • La Fuente de los Muñecos

La Fuente de los Muñecos está ubicada en el barrio Xonaca, exactamente entre las calles 18 Norte (entre 24 y 22 Oriente). Allí el principal atractivo es la estatúa de un niño y una niña, quienes sostienen un paragua y unos libros respectivamente. Se cree que el motivo de la construcción de esta obra fue la desaparición de los hijos de dos importantes capataces de la zona, una comunidad perteneciente a la clase alta poblana.

Se dice que el gobernador de turno edificó esta fuente en homenaje a los dos infantes, de los cuales más nunca se supo nada. Otra tesis relata que se trataba de dos hermanitos cuyos padres eran estrictos en mantenerlos pulcros, lo cual se desvanecía cuando los pequeños regresaban de la escuela con las rodillas raspadas y la ropa sucia.

Los cierto es que la gente del vecindario especulaba que las estatúas tomaban vida de noche con cantos y risas infantiles por la calles de Xonaca y antes de salir el sol ambos regresaban a su lugar para convertirse en una de las leyendas de Puebla llamada la Fuente de los Muñecos.

  1. La China Poblana

Don Diego Carrillo de Mendoza y Pimentel fue facto clave en la creación de una leyenda de Puebla conocida como La China Poblana. Don Diego, virrey en la Nueva España había querido tener una dama de compañía diferente al resto común. Él quería una joven de continente asiático. Tal capricho no se concretó, ya que le mujer raptada por unos bucaneros, de los cuales logró escapar cambiando su destino de manera fortuita para Acapulco, México.

Ya en suelo americano su suerte la llevó a ser esclava de don Miguel de Sosa, que pese a abusar de ella había dejado por sentado en su testamento que cuando muriera la china quedara en libertad. Tras poco tiempo en la esclavitud, murió De Sosa y, con ello, llegó su libertad.

Aquella circunstancia le abrió paso en un convento donde permaneció hasta el día de su muerte, siempre bajo el nombre de Catalina de San Juan. Sus restos permanecen en lo que se le conoce el Templo de la Compañía y como legado dejó que la mujeres de aquella época imitara su forma asiática de vestir. Incluso ese tipo de vestimenta oriental fue inspiración para las confecciones de trajes de las compañías mexicanas de baile tradicional.

  1. La Llorona de Tlaxco

La Sierra Norte de Puebla es conocida por la inexplicable historia de los lugareños que aseguran oír llantos por las noches. La protagonista es una mujer que no solo se le escucha llorar, sino también gemir. Este mito data de 1796 y la gente testifica que la han visto deambular con sus largos vestidos blancos por la oscuridad de la noche, clamando sin parar por sus dos hijos. Este personaje de Tlaxco es conocido también en otras partes de América Latina como La Llorona desde la época colonial.

  • El charro negro

Un En al menos cuatro sitios del centro histórico de Puebla (en el Teatro Principal, el Teatro de la Ciudad, el Puente de México y el  Río Atoyac) puede admirarse un hombre de descomunal estatura vistiendo un reluciente traje de charro negro. Su figura enigmática ha llevado a los poblanos a creer que se trata de un alma en pena o el mismísimo diablo. Una mayoría coincide en que si le hablas te ofrece la posibilidad de ganar un tesoro a cambio de cumplir una simple tarea que nadie ha sido capaz de llevar a cabo. Los que aceptan terminan desaparecidos, llevados en los hombros del misterioso Charro.

  • El niño de Momoxpan

Ruidos, lamentos, gritos, sonidos de cadenas arrastrándose e incluso se cuenta que pueden verse pequeñas flamas azules salir del suelo de Momoxpan. La leyenda dice que constantemente se aparece un niño de aproximadamente 8 años que usa taparrabos y huaraches. Siempre se le encuentra escavando desesperadamente. Todos los que se han acercado a ayudarle coinciden en que el niño les dice que debajo de las construcciones están los cadáveres de sus hermanos indígenas que fueron asesinados durante la conquista. El niño también asegura que esas almas no descansarán en paz hasta que sean desenterrados, razón por la que ahí suceden tantos eventos paranormales. Muchos dicen que al hacer remodelaciones o excavaciones suelen encontrarse restos de cadáveres. ¿Y si el niño tiene razón?

  • El diablito de la iglesia de San Miguelito

Este templo, considerado como la primera capilla de Cholula, tiene una curiosa leyenda sobre un “diablillo” que vive ahí. Dicen que un día apareció a las puertas de la iglesia una estatuilla de diablo tallada en madera. Cuando el sacerdote la encontró decidió amarrarla y después guardarla. Los vecinos aseguran que la estatuilla escapa con regularidad para hacer maldades a la gente. Por eso muchas tragedias que suceden en la ciudad (asesinatos, asaltos, etcétera) son achacadas a este diabólico ser que aparece desamarrado al día siguiente en algún lugar diferente de la iglesia. El padre de dicha iglesia asegura que hay quienes van a pedirle “favorcitos” al diablo, como: amor, dinero y venganzas.