Prepárate a disfrutar las leyendas de Oaxaca, historias reales o fantasiosas que tomaron vida en los pueblos de este estado mexicano donde lo sobrenatural y legendario ha estado presente.

Oaxaca, es uno de los treinta estados de México, una población donde lo paranormal y antiguo están presentes en sus raíces. Una tierra llena de leyendas y mitos que ha permitido la creación de relatos fantásticos por su gente de generación en generación, hoy en día es parte de una tradición popular que se ha convertido en motivo de visita de turistas y curiosos.

En este estado, una colección de relatos está presentes en cada rincón de sus pueblos, narraciones que han tomado características especiales ya que fueron creadas por sus antepasados. Algunas leyendas de Oaxaca son entretenidas, otras de personajes sobrenaturales con hechos maravillosos, pero casi siempre han sido modificadas a través del tiempo por lo que pueden existir varias versiones.

Mientras la ciencia sigue buscando explicación de muchos de estos fenómenos de la naturaleza, las leyendas se siguen creando porque son parte de la cultura en los pueblos. En este artículo te entregamos una selección de algunos relatos que tuvieron vida en estas tierras del estado Oaxaca.  

leyendas de Oaxaca

Leyendas de Oaxaca

  • Leyenda del cerro de la vieja de Oaxaca

Los habitantes del Municipio de San Pedro Mixtepec en el Estado de Oaxaca, relatan que antes de que este territorio fuera poblado fue un sitio de cacería. En una de esas jornadas, un grupo de cazadores se pararon frente a una gran roca donde se veía dibujada la hermosa silueta de una mujer india con largas trenzas. Otro escenario de curiosidad para estos hombres fueron las grandes cantidades de plomo a un lado de piedra, sin pensarlo dos veces comenzaron a repartirse el enorme hallazgo y a seguir deleitándose con el impresionante dibujo.

La existencia de este sitio se conoció en los poblados más cercanos; cazadores y curiosos se fueron acercando en búsqueda del material que podían utilizar para sus balas, en algunos casos la mayoría que subía al cerro llegaba decepcionado por no llegar a ver la hermosa pintura de la india en la roca.

Al pasar los días y se aumentó el número de personas en búsqueda del plomo una misteriosa situación preocupó a los cazadores; de tres hombres que subían al cerro, solo regresaban dos, la gente empezó a desaparecer y señalaron el lugar de encantado.

Muchos han sido las conclusiones a las que han llegado sus protagonistas afirman que la causa de las desapariciones misteriosas, es que el que se encontraba con la figura de la india no regresaba porque supuestamente se desprendía de la piedra para perseguir a los buscadores de plomo por el cerro, hasta perderlos, esto han relatado después de los grito de hombres aterrados que se escuchaban en el cerro.  

Desde entonces, se le nombró “El Cerro de la Vieja”, por la aparición que se presenta en él.

  • La leyenda del Callejón del muerto

Como muchas calles de la capital oaxaqueña, la ahora transitada vía de salida del centro Histórico fue durante la época de la Colonia motivo de leyendas asombrosas que se mantienen en estos espacios. Y es que cuentan que en esos tiempos rondaban “Los Serenos”; que eran conocidos como personas que custodiaban estas oscuras calles con un farol y anunciaban en la tranquilidad de la noche las horas y mantenían vigilados los barrios de la población.

La leyenda del callejón del muerto inició en una de las faenas de estos serenos por las adyacencias de la Basílica de La Soledad, estando en su reposo el cura de la iglesia del Marquesado escuchó un grito desgarrador que venía justo del callejón 2 de abril al mismo tiempo observó la sombra de un individuo que corría hacia él para informarle de un hombre que había sido apuñalado en el conocido callejón y que yacía moribundo esperándolo  con la intención de dar su confesión antes de partir.

La noticia condujo al sacerdote hasta donde el desafortunado se encontraba con una gran herida en el pecho; el cura se inclinó hacia el herido y escuchó una larga y penosa confesión para después absolverlo.

El gran misterio inició cuando el cura buscó entre la oscuridad al acompañante que ya no se encontraba, la curiosidad lo llevó a levantar el farol sobre el rostro del ya muerto y se encontró con la cara del hombre que lo había guiado hasta el lugar.

A los pocos días el párroco cayó enfermo de gravedad, situación de la que pudo salir, pero al restablecer su salud, conservó durante su vida una sordera total del oído con el que escuchó al azotado hombre.

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  • La Matlazihua y su leyenda de Oaxaca

¡Se lo llevó la Matlazihua! Es una expresión popular de los oaxaqueños que se ha convertido un dicho que ha traspasado la línea del tiempo.

Y es que la extraña desaparición de un hombre en estas tierras era obra de la Matlazihua, que significa en dialecto zapoteco “mujer que enreda”, la leyenda narra que una atractiva dama, vestida de blanco, de larga cabellera y hermoso rostro, se escuchaba andar a media noche en las calles empedradas y solitarias de pueblos como Mihuatlán o Santa Maria Sola de Vega.

Con su peculiar andar, atraía de manera hechizante a cualquier hombre que se le cruzara en su camino para después arrastrarlo a la perdición. Son muchas los relatos de este señuelo femenino, una muy renombrada es que cuando el alumbrado de las calles aún se obtenía por medio de velas, en la Ciudad de Oaxaca se encontraba un General de parranda con unos amigos músicos callejeros, eufóricos en su fiesta caminaron las calles de Oaxaca cuando de pronto, apareció la Matlazihua.

Una hermosa mujer, delgada, vestida de blanco con un rebozo negro y el pelo suelto, la esbelta aparición le hizo una irresistible señal al militar, sin dudar la siguió y los presentes observaron cómo entre las oscuras calles se alejó con la mujer.

De inmediato, comenzaron los gritos; ¡La Matlazihua! ¡La Matlazihua! ¡Se lo llevó la Matlazihua!, el seducido hombre fue localizado hecho una desgracia, bajo el puente en donde corre el río de Jalatlaco, cercano al panteón. Su desdicha se le atribuye a una golpiza de alguna

s personas quienes habían sido cómplices de aquella hermosa visión.

De esta leyenda oaxaqueña se dice también que durante la época colonial, una mujer real cautivaba a los hombres con su belleza, se los llevaba y los seducía durante ese encuentro los despojaba de sus pertenencias.

Esta actitud de la Matlazihua no era aceptada por los padres conservadores de la buena moral y costumbre de Oaxaca y ordenaron a todos los varones resguardarse en casa antes del toque de oración, así para cuando aparecía el sereno, el encargado de vigilar las calles y regular el alumbrado público con las velas de cebo, todos debían estar en casa ya que alguna bella imagen podría reaparecer.