En la antigüedad, existió, en Asia, un pueblo que fue conocido por cultura, por su forma de ver la vida, y por formar varias de las más grandes religiones que hoy en día hemos visto. Me refiero, claro está, al pueblo árabe. Aunque hoy en día se encuentran divididos por estos mismos roces culturales, religiosos, políticos y territoriales, todavía conforman una potencia en cuanto a lo que a amuletos religiosos y creencias se refiere. Los símbolos que han adquirido con el pasar de los años todavía a sol de hoy se siguen utilizando, y se sigue teniendo mucha fe en ellos y en su funcionamiento.

Uno de estos amuletos es de los más conocidos, pues ha llegado hoy en día incluso a suelo occidental. Este amuleto es conocido como la mano de Fátima. Su utilización viene dada desde hace mucho tiempo atrás, por la rama religiosa de lo que hoy día conocemos como el Islam.

Las leyendas que acompañan a este misterioso amuleto cada día parecen ser más, y las propiedades que se le adjudican parecen ir creciendo con el pasar del tiempo. En este post estudiaremos las creencias de esta cultura, conoceremos la leyenda que acompaña al amuleto y descubriremos su uso y las funciones que se dice que cumple.

¿Qué es este símbolo?

El Jamsa, como también se le llama, es un conocido símbolo proveniente de la cultura árabe. Sin embargo, su uso y propiedades han sido tan discutidos, aclamados y conocidos que no ha pasado mucho antes de que este amuleto pudiera encontrarse en muchos lugares de occidente. Hoy en día, en varios países del mundo puede encontrarse en tiendas de antigüedades, en tiendas de curiosidades inclusive en las calles, puesto en venta por artesanos y personas que conocen de estos artículos.

Sin embargo, el lugar en que más suele encontrarse es en las tiendas esotéricas, en las que se puede conseguir de diversas formas, colores y con diversos otros amuletos añadidos a ella.

Se conoce como un amuleto al que se le han atribuido una buena gama de poderes especiales; entre los está el de ser una protección infalible en contra del mal de ojo, ser un calmante casi divino, que ayuda al portador a librarse de problemas como la ira, ayuda a abrir el tercer ojo, y por lo tanto concentrarse mejor, y es un atrayente de la prosperidad. Generalmente se compra y se utiliza para proteger al usuario de hechizos y mal de ojos; pero si se le añaden otros elementos puede utilizarse para la sabiduría, la prosperidad e inclusive el amor. Por lo tanto, no existe límite alguno en lo que se cuenta que este amuleto puede llevar a cabo.

La leyenda de la mano de Fátima

Hay muchas leyendas que circulan alrededor de la mano de Fátima. La más aceptada, sin embargo, nos dice que Fátima, que era una hija del profeta Mahoma, se encontraba en la cocina de su casa esperando que su esposo, el Imán Alí, llegase de un viaje muy largo que había estado haciendo.

Al oírlo llegar, Fátima fue a recibirlo. Pero se quedó muy sorprendida, a la par que decepcionada, una vez que vio que su esposo llegaba a su vivienda con una nueva, bella y joven concubina. Prudentemente, la mujer guardó silencio, pero estaba atormentada por los celos.

Ella regresó a la cocina, pero sin ya estar consciente de nada de lo que hacía. Fátima tenía en la cocina una olla con sopa, que había estado preparando para la llegada de su esposo. Pero al estar en estado de shock, fue como si no estuviese para nada al tanto de lo que hacía. En lugar de usar un cucharón, se cuenta que la mujer metió su mano dentro de la olla hirviente, y removió la sopa con ella.

Tan absorta estaba en su tristeza que no sintió dolor alguno, pero Alí vio lo que estaba haciendo y, horrorizado, se abalanzó sobre ella gritando.

Fue en ese momento cuando Fátima se dio cuenta de que se estaba quemando la mano y la sacó de la olla.  Alí se quedó con ella y le cuidó como pudo para que mejorase; no obstante, al día siguiente le mencionó que había pasado la noche con su concubina.

Esa misma noche, sin perder tiempo alguno, Fátima pasó a la habitación de su marido a espiar. Junto a la puerta, observaba la habitación de manera subrepticia para no despertar sospechas.

Cuando vio que su esposo le prodigaba atenciones a su concubina, ella no pudo evitar derramar una lágrima. Salió de ahí con el llanto en los ojos y se encerró en su habitación. La mano de Fátima no sanaba; se decía que la tristeza de esta no permitía que sucediese. Su esposo, al ver la tristeza que sufría su mujer, decidió, por las buenas, dejar a su concubina

Desde entonces, la mano de Fátima se convirtió en un símbolo importante en la religión islámica, ya que representaba la paciencia y la abnegación.

Otra versión de la historia

Otra versión de la historia, que se escucha únicamente dentro de los muros de la religión Chaouen, cuenta que cuando su esposo Alí se disponía a ir la batalla, ella le impuso su mano y rezó por él para protegerlo. Al salir felizmente victorioso de la batalla entendió que fueron la mano de su esposa y su bendición las que le protegieron y le evitaron sufrir daño alguno.

Muchos de estos amuletos tienen un ojo en él el cual suele ser azul, llamado “el ojo turco”, que se dice que protege contra el mal de ojo, y que por lo tanto duplica el poder del talismán.

En las religiones árabes, es muy común conseguir este amuleto en gran tamaño, para colgarlo en los dinteles de las puertas. Mientras que en el caso de las mujeres, se lleva cómodamente en pendientes, pulseras y collares.

La mano de Fátima, que también es conocida como Jamsa, suele ser una mano de cinco dedos, que emula a las cinco virtudes del profeta, y que apunta hacia abajo. Dentro de esta suele encontrarse algún pasaje del Corán, además del característico ojo en el centro que la acompaña.

Lo que significa

Antes de entrar a contar el significado de este símbolo has de saber que este símbolo puede tener más de uno, y mucho de esto depende de si se sitúa la mano hacia arriba o hacia abajo.

Según judíos, musulmanes y parte de los cristianos, este símbolo se utiliza con la mano hacia arriba, que es su posición original. Puesto de esta forma, representa la fuerza, el poder y la victoria, cosas que permiten a su poseedor lograr la victoria en todo cuanto lleve a cabo. También se utiliza para salir victorioso contra fuerzas de maldad; de ahí que se utilice en contra de hechizos y mal de ojo.

Sin embargo el significado de la mano de Fátima hacia abajo cambia completamente con el anterior, ya que se suele utilizar con el ojo de Fátima, mejor conocido como el “Ojo turco” o “el ojo de Dios”, y se utiliza para atraer la suerte, la paciencia, la esperanza y la sabiduría. De ahí que se le conozca a este amuleto también como “mano de la suerte”.

Actualmente se le tiene como un elemento decorativo, pero no tiene ningún valor milagroso.

El jamsa se utilizaba antiguamente para ponerse en las puertas de los hogares, garantizando así la protección de los mismos. Se dice que las malas energías, los espíritus inmundos y la magia negra no podían penetrar un hogar protegido con este amuleto. La mano con cinco dedos es la emulación de las cinco virtudes principales.

Su significado católico

Mucha gente asocia el símbolo de Jamsa con la religión católica, pero si ya has leído todo el contenido anterior, ya sabrás que el símbolo fue creado principalmente por los judíos.

Al pasar el tiempo, algunas otras religiones le fueron otorgando a este amuleto diversos significados que para ellos resultaban correctos, siendo el catolicismo una de estas religiones.

Aunque se use este símbolo como un talismán de protección en las personas, la propia iglesia considera que es una forma de representar el monoteísmo (Creencia de un solo Dios) que son la base de lo que hoy en día son el cristianismo, el judaísmo y el islamismo.

La mano con ojo turco

“En el significado católico del Jamsa, es también conocida como “La mano de Dios”, ya que al principio la mano solamente contaba con los dedos que hemos comentado al principio de este artículo, pero después se le añadió un ojo en medio de la palma de la mano (Ojo turco) al que bautizaron como “El ojo de Dios”. Es por esta razón que este amuleto acompañado por el ojo turco suele verse en eventos y lugares que manejan un trasfondo religioso”

Resumiendo un poco entonces su significado. La mano es un símbolo de protección y paz en muchas religiones, más en aquellas que nacieron en los pueblos árabes. Y para las religiones occidentales cristianas es una representación de la creencia en un único y omnipotente Dios.