Misterio Tesoro de Beale

El misterio de El Código de Beale es uno de los misterios sin resolver que hay en el mundo. Se trata de 3 mensajes encriptados por Thomas Beale los cuales marcaban las coordenadas de su tesoro. El primero es el mapa, el segundo es donde indica la fortuna que tiene en ese tesoro y en el tercero nos da una lista de aquellas personas o amigos con derecho a su tesoro.

El Tesoro de Beale se dice que fue enterrado entre 1919 y 1921 cerca de Bedford, en Virginia. Está valorado en más de 30 millones de dólares.

Todo empezó cuando Beale y otros 30 amigos salieron a cazar Búfalos. Durante días pasaron persiguiendo una manada hasta que les llevó al hallazgo de un tesoro de grandes dimensiones. Durante 18 meses estuvieron acumulando todo el otro y la plata que pudieron. Luego marcharon a Virginia y decidieron esconderlo allí ya que temían por sus vidas y sobre todo el miedo a que sus riquezas no llegasen jamás a sus familiares.

Beale escribió unas notas encriptadas y se las dio a Morriss, amigo y hombre de confianza suyo. Las indicaciones eran que si en 10 años no volvía a saber nada de él fuera hasta el escondite y dividiera el oro y la plata en 31 partes iguales. Una de las partes para Morriss por hacerse cargo de la nota durante 10 años y el resto sería para las personas que indicaba en sus notas encriptadas.

En teoría, las claves para descifrar las notas encriptadas le tendría que llegar por carta a Morriss, cosa que nunca ocurrió. Morriss dedicó 20 años de su vida a intentar descifrar las notas cosas que nunca pudo y con 84 años de edad le paso el secreto a otro de sus amigos por miedo a que quedase el tesoro en el olvido.

Este amigo cuya identidad nunca se supo, logró descifrar el segundo mensaje.

El amigo de Morriss tuvo el acierto y la intuición de que cada número representaba una letra, pero como había más números que letras en el alfabeto, dedujo que varios números deberían corresponder con la misma letra. Fue entonces cuando se le ocurrió usar la Declaración de la Independencia para descifrarlo. Cada uno de los números se tenía que sustituir por la primera letra de la palabra que ocupaba la posición del número dentro de la declaración. Siguiendo este proceso se podía leer:

 

He depositado en el condado de Bedford, a cuatro millas de Buford, en un sótano o una excavación, a 6 pies (1.80m) bajo tierra, los siguientes artículos que pertenecen a las partes cuyos nombres figuran en el número 3:

 

El primer depósito, en noviembre de 1819, está compuesto por 1.014 libras de oro y 3.812 de plata. El segundo, en diciembre de 1821, consistía en 1.907 libras de oro y 1288 de plata, además de joyas, obtenidas a cambio de plata para facilitar el transporte y valoradas en 13.000 dólares. Todo lo antes mencionado está empaquetado de forma segura en recipientes de hierro, con tapas de hierro. La cámara está más o menos revestida de piedras, y los recipientes descansan y están cubiertos por piedras. El papel número uno describe la localización exacta de la bóveda, para que no haya dificultad alguna en encontrarla.

Los otros 2 mensajes jamás se han podido descifrar y siguen siendo un auténtico misterio.