Una parte importante de la vida que conocemos, es que es completamente impredecible. Dentro de ella ocurren diariamente muchos fenómenos que carecen de una explicación plausible, y por los que tenemos normalmente problemas para verlos en su totalidad. Hay muchos acontecimientos que conocemos o de los que hemos escuchado que han quedado libres de explicaciones por parte de la ciencia, lo cual causa que nos encontremos cada día más desconcertados por ellos.

Uno de estos acontecimientos es la conocida leyenda norteamericana que han tenido a bien bautizar por el nombre de: hombre polilla. Esta leyenda cuenta que esta esquiva criatura se encuentra en lugares en los que parece que pronto se desatará una catástrofe.

Es una leyenda que mantiene a las personas que viven en las cercanías del lugar en que se dice que aparece, siempre en vilo y al pendiente para ver si un día consiguen observar a la esquiva bestia. En este post conoceremos parte de su historia, desde cuando iniciaron sus apariciones y cómo es que han llegado a la conclusión de que vive para predecir catástrofes.

Cuándo comenzaron sus apariciones

Sus primeras apariciones fueron reportadas entre los años 1965 y 1967. En el transcurso de estos años no fueron pocas las personas que dijeron haber visto, en Point Pleasant, un poblado de la comunidad, una figura de aspecto humanoide que contaba con un par de alas y unos ojos inmensos, rojos cual sangre. Estos avistamientos causaron revuelo en la comunidad.

Pero todos estos avistamientos, por más extraños que fueran, llegaron a un inesperado y curioso final el mismo día que hubo una catástrofe natural. Conocido como el derrumbe del Silver Bridge, el puente de plata de Point Pleasant, el 15 de Diciembre de 1967, un derrumbamiento que se cobró la vida de 46 personas.

Luego de esto, no existieron más avistamientos que permitieran ver a la criatura, causando esto la suspicacia de aquellas personas que aseguraban haberla visto, y proporcionando a las personas de la localidad la idea y creencia de que aquel ser había venido para advertirles de la catástrofe, o peor, que había sido la criatura quien la había ocasionado.

Se cuenta que los casos del Hombre Polilla tuvieron su inicio en Noviembre de 1965, más concretamente el 15. Dos parejas que paseaban en sus vehículos por Point Pleasant contemplaron una gran criatura de color blanquecino, la cual tenía unos luminosos ojos rojos. El extraño ser los siguió durante unos minutos mientras pasaban cerca de una fábrica de municiones. En los siguientes meses, varias personas confirmarían esta historia, arguyendo haber visto también a este extraño ser. Point Pleasant tenía una visita muy intrigante.

La leyenda del hombre polilla

Durante esa misma noche, a las 10:30pm según lo cuenta, un contratista de la comunidad, se encontraba en su casa en Salem, a unos 90 minutos de la población de Point Pleasant, viendo televisión cuando su televisor se apagó. Su perro, luego de esto, comenzó a aullarle a la nada, en un esfuerzo por atraer la atención de su dueño. El hombre cogió su confiable escopeta y salió por la puerta en dirección al granero.

Cuando salió al porche, el hombre vio al perro que ladraba al granero que tenían a escasos metros de su casa. Newell (que así se apellidaba el hombre) apuntó con la linterna hacia esa dirección y vio dos círculos de color rojo que comparó con los reflectores de una bicicleta.

El perro salió entonces disparado hacia aquel par de ojos, y regresó corriendo pocos segundos después, aterrado. Presa de un temor absoluto, este hombre decidió no volver a salir y durmió aquella noche con el arma sobre la cama.

Se cuenta desde entonces que la planta abandonada de TNT de la comunidad se convirtió en la guarida del Hombre Polilla, pues este lugar comprendía varias hectáreas de bosque y de una red de túneles por las que este ser podía moverse sin ser visto.

Muy pocas casas podían verse por aquella zona, pero una de estas en concreto pertenecía a la familia de Ralph Thomas. El 16 de noviembre, la familia pudo ver una luz roja en el cielo que se movía y flotaba por encima de la planta de TNT.

La mujer de Ralph, Marcella Bennett, acababa de llegar en coche a la casa con su bebé de pocos meses, y de pronto atisbó a una figura roja que se movía errante por sobre la planta. Según contaría Bennett: era como si hubiera estado volando, una cosa gris grande, más grande que un hombre con terribles ojos brillantes. La criatura cayó a poca distancia de ella, y en el momento en que se levantó del suelo lentamente, la señora Bennett, sin pensárselo dos veces, corrió con su bebé en brazos hacía la casa.

Otros avistamientos de la criatura

Los siguientes que pudieron ver algo parecido fueron dos bomberos voluntarios  que observaban desde su camión. Ya no existía duda alguna: algo raro estaba pasando en aquella ciudad.

Pero la relación que guardaba el Hombre Polilla con el puente de plata que se derrumbó no era por nadie conocida. Fue un hombre, el cual era aficionado a la ufología y a los fenómenos paranormales, quien halló una relación, y recopiló en un libro los testimonios de las personas que dijeron haber avistado al Hombre Polilla. Otros investigadores de este mundillo llevaron a cabo varias investigaciones acerca de los avistamientos del ser, en concreto Jerome Clark, el cual dio con algunos datos curiosos.

La criatura tenía una temible apariencia, pero no por ello debía resultarles maligna a los ciudadanos de Point Pleasant; por la forma en que aparecía y no hacía daño a la comunidad, más bien intentaba comunicarles algo.

Son muchos los que creen que este ser continúa entre ellos, ya que se ha ganado fama de profeta. El Hombre Polilla sobrevuela los lugares donde van a ocurrir tragedias con antelación, en un intento por comunicarles a las personas que cosas oscuras y terribles están por suceder.

Existen informes y avistamientos que afirman, aseveran y aseguran que una criatura humanoide dotada de alas extravagantes fue vista circundando el área de las torres gemelas justo antes de los atentados acaecidos el 9/11. Se cuenta también que estuvo rondando la zona algunos días antes. En la comunidad de Point Pleasant, hoy en día puede encontrarse una estatua del mítico ser, que fue erigida por el artista Bob Roach.

En el año 2005 se inauguró el museo del Mothman e incluso se le hace un festival cada año el cual tiene lugar cada tercera semana de Septiembre. Esta leyenda es una de las leyendas más queridas de Point Pleasant.

Algunos lugares en que afirman haberlo visto

  • En 1995, sobre el cartel de la zona TNT de Point Pleasant en la que comenzaron los avistamientos, alguna personas dejó pintada una nota que alarmaría a los sobrevivientes de aquella catástrofe. La nota en cuestión rezaba: “Mothman shall return” (“El Mothman regresará”).
  • En Chernobyl, en abril de 1986, una docena de trabajadores de una central eléctrica del sur de Ucrania aseguraba haber visto a un extraño personaje grisáceo, desprovisto de cabeza y con unos ojos rojos brillantes. Además de esto, algunos de ellos tuvieron repetitivas pesadillas, y otros recibieron extrañas llamadas.

Todos conocemos la historia de esta planta en Ucrania, que explotó el 26 de abril de 1986, una vez que la energía que llegaba al generador falló. La explosión del lugar le quitó la vida a más de 30 personas, y contaminó con radiación a otras muchas más. Y mientras los helicópteros trataban de acabar con el fuego, los trabajadores que presenciaron el incendio y sobrevivieron a él, miraban atónitos cómo un extraño personaje de 3 metros de altura, sobrevolaba el humo del incendio.

  • En el año 1951, en Chicago se produciría un terremoto que sería catalogado como el peor en su historia. Todo el mundo estaba alarmado y nervioso. Días antes del terrible evento, varios testigos que navegaban por el río Michigan aseguraron haber visto un gran ser de color grisáceo que sobrevolaba los edificios de la gran ciudad. Parecieron sucederse hasta el día cinco de mayo, que fue el día en que se suscitó el terremoto.
  • En Alemania, la mañana del 10 de septiembre de 1978, algunos trabajadores que tenían como próximo trabajo una misión en las minas de Friburgo, se encontraron que la entrada a la mina estaba tapada por un extraño ser con dos grandes alas extendidas.

Muchos de los hombres intentaron alcanzar a la criatura y entrar a la mina, pero se vieron obligados a retroceder cuando la criatura comenzó a soltar insoportables y agudos alaridos.  Todos se marcharon del lugar, completamente aterrados; no obstante, ese mismo día, a las 8am, comenzó a temblar, y el temblor causó que la mina se viniera abajo el lugar se incendió rápidamente. Se cuenta que de no haber sido por aquella criatura, más de 20 personas habrían muerto en aquel lugar.