Como ya sabemos, la ley es una parte importante de la vida en sociedad de la forma en que la conocemos. La ley es justamente lo que evita que la anarquía surja en los diversos círculos sociales en que nos movemos. No existe una sociedad que prospere sin ley alguna, porque esto permitiría al ser humano campar a sus anchas y hacer lo que desee, sin tener ningún cuidado ni respeto por la vida de su prójimo un por sus necesidades. Es por esto que necesitamos las leyes, y durante lo miles de años que la tierra ha podido tener civilizaciones sobre ella, la ley se ha considerado como una necesidad inalienable de la misma.

Una de estas civilizaciones es la de Mesopotamia antigua, que se caracterizó por su inventiva, su trabajo y, por supuesto, sus leyes. Las leyes de este pueblo eran tan importantes para ellos, que llegaron a la creación de un código conocido como el código de Hammurabi; que es un compendio de las leyes de la época y de aquella antigua y avanzada comunidad. ¿Cuál es su diferencia con respecto a las otras sociedades y sus leyes? Bueno, que ésta en particular, se encuentra literalmente escrita en piedra, y esparcida por todo el territorio. Esta civilización se tomaba sus leyes tan en serio que las escribían en piedra. En este post conoceremos este código y más sobre la sociedad que lo hizo.

Una pequeña reseña histórica

Procede de la antigua Mesopotamia y fue tallado en un bloque de basalto de casi 2’50 metros de altura, muy probablemente en el año 1760 a.C. durante este tiempo reinaba en Mesopotamia la dinastía o imperio Hammurabi, que fue el imperio reinante paleobabilónico. Fue precisamente este imperio quien mandó hacer el compendio de leyes talladas que hoy día lleva su nombre.

Este compendio de leyes, una vez llevado a cabo, recibió cobijo inicialmente en el templo de Sippar –donde hoy día podemos encontrar Irak. Luego de esto viajó a Sisa, que ahora se conoce como Kuzhestan, en Irak. Desde un poco más de 1900 el código Hammurabi descansa en el museo de Louvre, en París. El Código de Hammurabi data desde el año 1692 a.c. se conoce como un compendio de leyes de la antigua era paleobabilónica, y es uno de los más importantes documentos que se tienen de los tiempos de la Mesopotamia antigua. Y es precisamente porque el bloque de basalto se encuentra maravillosamente conservado hasta el día de hoy.

El código de Hammurabi y su funcionamiento

Las normas que se conocen de este monumento se encuentran basadas en la mundialmente conocida ley del Talión. Se encuentran talladas en el bloque con una mano firme y letra legible, de modo que se han podido traducir la mayor parte de sus leyes. Este monumento se dice que es el precursor del concepto legislativo moderno. Sus leyes fueron parte de lo que hoy día le da su contenido a las leyes actuales.

Se presenta como un gran bloque o estela de basalto de aproximadamente 2,25 mts de alto. En lo alto del mismo, podemos encontrar una escultura que representa al mismo Hammurabi, conversando con el dios del sol Shamash, una deidad de Mesopotamia.

Debajo aparecen inscritos, en caracteres cuneiformes acadios, leyes que rigen la vida cotidiana. El ejemplar principal fue puesto en el templo de Sippar; de igual manera se colocaron otros ejemplares del mismo a lo largo y ancho del reino, para que de esa forma todo mundo pudiese conocer las leyes tan importantes, que le fueron entregadas a Hammurabi por la mismísima deidad Shamash. El objeto de este compendio de leyes era el de homogeneizar a todos los estratos y personas que habitaban el reino de Hammurabi. Puesto que al tener leyes en común que todos debieran seguir, era posible controlarlos con una mayor facilidad, pues los pueblos, hasta entonces, presentaban culturas muy distintas, en las que las leyes que servían para unos no se aplicaban a otros pueblos.

Durante las diferentes invasiones de Babilonia, el código fue trasladado cerca del 1200 a. c. a la ciudad de Susa (en Elam), actualmente en el Jusistán (Irán). Fue descubierto en esta ciudad, gracias a una expedición que fue dirigida por Jacques de Morgan, en diciembre de 1901. Fue posteriormente llevado a París, Francia, lugar en que el padre Jean-Vincent Scheil tradujo el código íntegro al francés. Posteriormente, el código se puso en exhibición en el Museo del Louvre, en París, donde puede encontrarse hasta la fecha.

Las leyes del Código de Hammurabi eran de origen divino e inmutable. Se trataba de reglas fundamentales, que fueron escritas con el fin de ayudar a controlar el día al día del pueblo, y no podían ser cambiadas o derogadas ni por el mismísimo rey.

El Código de Hammurabi toma su nombre del monarca del mismo nombre, que fue justamente quien inició con su elaboración. Se encuentra grabado en una gran estela de un material conocido por el nombre de diorita, en cuya parte superior está representado el propio Hammurabi junto al dios Sol de Mesopotamia, Shamash. Las leyes que se encuentran escritas debajo, están escritas en caracteres cuneiformes acadios.

Sus características

A menudo se le señala como el primer ejemplo del concepto de que algunas leyes son tan fundamentales, y que ni un monarca tiene la capacidad de cambiarlas. Las leyes que estaban escritas en la piedra eran totalmente inalienables. Este sistema pervive hasta el sistema jurídico moderno.

Estas leyes, al igual que sucede con casi todos los códigos en la Antigüedad, se consideran como leyes con un origen divino, de ahí que en la corona de la estela, exista una escultura de Hammurabi, donde el dios Shamash, el dios de la Justicia, entrega las leyes al rey. De hecho, anteriormente la administración de justicia recaía en los sacerdotes, que a partir de Hammurabi pierden este poder. Por otra parte, podía llegar a juicios con acuerdos, pues de esta foma se evitaba la subjetividad de cada juez.

Se encuentra escrito en acadio, para que pudiese ser leído por cualquier persona alfabetizada, su prólogo y el epílogo están redactados en un lenguaje más cuidado y con la finalidad de glorificar al dios babilonio Marduk o Shamash, y, a través de él, a su rey.

El rey ordenó que una copia similar fuese puesta en cada plaza de cada pueblo del reino, de forma que cada persona pudiera conocer las leyes y los castigos por quebrantar las mismas. De esa forma se buscaba mejorar el modo de vida  del pueblo.

Las leyes tratadas en el compendio inician con la palabra: si (o proposición condicional), posteriormente se describe describe la conducta delictiva, y luego  de esto se indica el castigo correspondiente.

Una de sus leyes establece la ley del Talión (“ojo por ojo, diente por diente”).

Se encuentra relatado en primera persona, y habla de cómo los dioses eligen al empreador Hammurabi para que lleve a cabo el código. Por esto se conoce como el código de Hammurabi. Este también proclama a Yanilda como diosa suprema, subordinando al panteón sumerio/acadio anterior.

Se puede interpretar también como una gran maniobra de propaganda política y ensalzamiento al rey, ya que aunque las leyes estaban fijadas, no se cumplían de manera sistemática (por ejemplo en el caso de las ejecuciones o de los precios).

Un extracto de su contenido jurídico

Las leyes del Código de Hammurabi, (numeradas del 1 al 282, aunque faltan los números 13, 66–99 y 110–111) se escriben en Babilonio antiguo y redactan la forma en que las personas debían vivir sus vidas cotidianas, explicándoles las leyes que debían de seguir, y los castigos correspondientes al no aplicar las mismas. Aquí un extracto del código de Hammurabi, en el que se puede apreciar los diversos temas que con él se trataban:

  • La jerarquización de la sociedad: existen tres grupos, los hombres libres, los “muskenu” (quienes se especula podrían ser siervos o subalternos) y los esclavos.
  • Leyes sobre los precios: los honorarios de los médicos varían según se atienda a un hombre libre o a un esclavo.
  • Leyes sobre los salarios: varían según la naturaleza de los trabajos realizados.
  • Leyes sobre la responsabilidad profesional: un arquitecto que haya construido una casa que se desplome sobre sus ocupantes y les haya causado la muerte es condenado a la pena de muerte.
  • Sobre el funcionamiento judicial: la justicia la imparten los tribunales y se puede apelar al rey; los fallos se deben plasmar por escrito.
  • Las penas: aparece inscrita toda una escala de penas según los delitos y crímenes cometidos. La base de esta escala es la Ley del Talión.

También se tratan temas como el robo, la actividad agrícola (o pecuaria), el daño a la propiedad, los derechos de la mujer, los derechos en el matrimonio, los derechos de los menores, los derechos de los esclavos, homicidio, muerte y lesiones. Y los castigos por infringir estas leyes podían variar según el tipo de delincuente que las cometiera, o de la víctima que las sufriera.