¿Has escuchado sobre cabezas gigantes talladas en piedra y pertenecientes a un periodo antiquísimo de la historia? Seguro que sí y vendrán a tu mente imágenes sobre la Isla de Pascua, ya que los Moáis son uno de los más reconocidos hallazgos arqueológicos en la historia moderna, pero por lejos, los únicos. Déjame decirte que el continente entero está plagado de joyas arqueológicas cargadas de belleza y sobretodo, misterio. En esta ocasión, trataremos el caso de las Cabezas Olmecas.

¿Quiénes fueron los Olmecas?

Los Olmecas son un invento. Sí así mismo, un invento pues no se sabe prácticamente nada de ellos. Olmecas fue el nombre que los investigadores le dieron a la cultura que debió haber tallado estas colosales esculturas alrededor del año 1200 antes del nacimiento de Cristo (más o menos en la edad de piedra). Se sabe muy poco de ellos pero se cree que fue la primera de las civilizaciones en Mesoamérica y predecesora de las tan conocidas culturas maya, Inca y azteca.

Su presencia los sitúa en varias partes de lo que hoy conocemos como México, asumiendo que sus  principales asentamientos estuvieron ubicados al sureste del estado de Veracruz y al oeste de Tabasco. El primer hallazgo referente a su cultura fue a finales del siglo XIX en la localidad llamada Tres Zapotes, Veracruz – México, donde se encontró la primera de las colosales cabezas.

¿Cómo son y quienes fueron?

Hasta el momento se han localizado un total de 17 cabezas pertenecientes a esta cultura. Se puede suponer que fueron los jefes de cada tribu, o sus guerreros más destacados ya que en su mayoría llevan una especie casco protector (también entra la posibilidad de ser esculturas dedicadas a sus dioses, aunque hallazgos más recientes afirman que esta cultura adoraba a la Serpiente Emplumada).

Los rasgos son muy característicos entre sí, teniendo en común la nariz chata, ojos rasgados, labios gruesos, cabeza plana en la parte anterior y un leve estrabismo en la mirada. Cada cabeza parte de una roca esférica y cada una mide cerca de los 3 metros, pesando entre 40 a 50 toneladas. Colosal ¿no? Aún hay más…

Estas esculturas fueron talladas en Basalto, una roca volcánica con la que no solo hicieron esculturas, sino también altares, tronos, figuras humanas, etc. Lo curioso (Y aquí se profundiza el misterio) es que esas rocas no se encuentran cerca de la región donde las cabezas fueron halladas. El Volcán más próximo queda a unos 70 kilómetros de distancia, en la Sierra de Tuxtla (Cordillera volcánica conocida también como Sierra de Santa Martha y San Andrés, ubicada al borde del golfo de México). Si partimos del hecho de ser (según la historia clásica) una cultura donde no se conocía ni la Rueda ¿cómo hicieron para trasladarlas? Y más interesante aun ¿Cómo lograron ese nivel de maestría en la escultura?

Más dudas que respuestas

No sé si te has dado cuenta pero la historia es muy similar a la del antiguo Egipto, donde las pirámides fueron construidas con un tipo de piedra ajena a la zona donde estas estructuras quedaron ubicadas. A pesar de que las pirámides son un tema mucho más estudiado, aun no se sabe a ciencia cierta cómo trasladaron tanta cantidad de mineral y cómo la trabajaron en esa época. Lo único que tenemos son hipótesis y suposiciones.

La más sonada, quizás, sea aquella donde las rocas eran trasladadas por los esclavos, estos las colocaban encima de troncos y por ella podían deslizarlas. En Egipto esta teoría pierde mucho valor pues es una zona con escasez de árboles, pero la Cultura Olmeca se encuentra en medio de la Selva ¿Se podría entonces?

Estudios recientes han comprobado que la teoría queda desmontada, pues se necesitarían al menos 20 hombres para poder trasladar media tonelada, la cabeza más pequeña de las 17 encontradas pesa 25 toneladas, por lo que se necesitarían mínimo de 1000 hombres solo para empujar la roca más pequeña de la serie. A esto hay que sumarle las personas que van moviendo los troncos, los que irán limpiando el camino y asumiendo que todo el recorrido sea plano. A todo esto, hay que sumarle las horas y las 17 veces que fueron a buscar rocas a la Cordillera. Sin duda, es demasiado trabajo y esta cultura ha demostrado poseer un conocimiento sumamente adelantado para la época.

Antiguos visitantes

Esta es otra teoría que en los últimos años ha cobrado notoria importancia y que podría explicar su profundo avance tecnológico. No obstante, se debe tener presente que mucha de esta teoría no es más que un producto de marketing hecho para fascinar a las Masas y sacar beneficios comerciales de ello. Sin embargo, no todo es ficción, la realidad es que casi todas las culturas antiguas tienen un patrón en común: alta tecnología para la época dada por los Dioses venidos del cielo.

O al menos, así ha sido representado en los grabados encontrados a lo largo del mundo. Verdad o no, es una posibilidad latente, que estas tribus lograran tener cierto tipo de contacto o conexión con alguna inteligencia superior venida de otro mundo, pues incluso hoy, pleno siglo XXI, costaría mucho trabajo y esfuerzo poder desarrollar una técnica de escultura tan precisa y voluminosa como la obtenida por los Olmecas.  

Son muchos los misterios que engloban a esta civilización. Uno de los más sonados viene por parte de los arqueólogos, pues estos afirman que ningún africano en ese periodo de tiempo pudo haber llegado al continente americano ¿Cómo es posible que todas las cabezas representen a personas de color? Tampoco se sabe el motivo que explique el signo de la U, ubicada en la frente de casi todas las cabezas, pues este símbolo coincide con los cuernos hallados en el palacio de Minos en Creta, estos cuernos hacen alusión al Dios griego Zeus, en su faceta de Toro blanco.

Esta historia demuestra una vez más que no estamos solos y que no hemos sido la primera civilización en este mundo. Son demasiadas las cosas desarrolladas antes de nuestro aclamado raciocinio, pero como siempre, la conclusión es la misma: es más lo que nos falta por aprender, que lo que hemos aprendido.