Cuando se habla de culturas y de creencias, no cabe duda alguna de que la humanidad se encuentra, no sólo versada, sino dividida en lo que a estos temas respecta.

La raza humana, desde los inicios y albores del tiempo, han tomado una parte de su creatividad y cultura, en darle una explicación a los hechos inexplicables que ocurren durante su paso por la tierra.

No es difícil pensar en personas de épocas antiguas que esperaban y rezaban al dios de la lluvia para que les permitiera cosechar ese año, o mujeres embarazadas que enviaban ofrendas a la diosa madre para poder concebir. Todo esto era una parte importante de las creencias de la época.

Para los sumerios, las creencias también eran importantes, y por ello consiguieron crear un grupo o panteón de deidades muy parecido a lo que conocemos como el panteón de los olímpicos, o los dioses de la religión hinduista.

Este grupo de dioses sumerios fueron conocidos por el nombre de: Annunakis. Estos eran los dioses más poderosos de la cultura sumeria, y su papel en la historia del mundo, según ellos, era tan grande que se les atribuye en conjunto la creación del universo y de los seres humanos. En este post podrás estudiar a estos poderosos seres y comprender más sobre su historia, sus acciones y su intención para la raza humana.

Annunakis

Los sumerios y sus creencias religiosas

La región de Sumeria es una conocida región histórica de la humanidad, y un patrimonio histórico de la misma. Se encuentra localizada, o se encontraba, en Oriente Medio, parte sur de lo que hoy se conoce como antigua Mesopotamia, entre las planicies aluviales de los ríos Éufrates y Tigris. Esta civilización se conoce como la más antigua y también como la primera civilización del mundo, siendo de esta que parten un buen número de las creencias religiosas que hoy en día conocemos.

Durante su existencia, pasó por varios periodos de gobierno, durante los cuales no se perdieron completamente sus costumbres, ideas, creencias y cultura. Es más, tras pasar por los acadios y el periodo arcaico, incluso pudo darse un evento conocido como renacimiento sumerio, que tuvo a fin regresar a las viejas costumbres y las creencias sumerias se arraigaron todavía más en la población. Durante este periodo, la creencia de los annunakis no fue abandonada en ningún momento.

Se conoce como un pueblo muy avanzado para la época, pues tenían grandes mentes que se encargaban de llevar a cabo experimentos científicos, libros de saber, sanaciones en base a la medicina, que se sabe que era bastante avanzada, y que, al igual que como sucede con los egipcios, podían realizar acciones en esta área que hoy en día nos siguen veladas al resto del mundo.

En cuanto al legado que dejaron al mundo, quizás sea mayormente recordado por el hecho de que fueron grandes inventores; es más, muchos expertos en la materia les conceden el mérito por la invención de la rueda y el torno alfarero; así mismo, por sus conocimientos en matemáticas, consiguieron crear el reloj con 60 segundos, 60 minutos y 12 horas, así como el calendario de 12 meses, y muchas personas hoy en día les agradecen por la invención de la cerveza. Como puedes ver, un pueblo bastante dado a la innovación.

Annunakis

Los annunakis y su función en las creencias sumerias

En la mitología sumeria, que puede parecerse un poco a otras mitologías politeístas de otras épocas de la humanidad, se conocía un grupo de dioses que eran denominados por los sumerios como los annunakis; estos eran los dioses más poderosos que existían, y que durante mucho tiempo vivieron en el reino de los cielos con Anu, una deidad incluso mayor.

La historia de estos seres indica que, hace eones, los annunakis vivían en el cielo, lugar donde acompañaban a Anu en su designio de ver por el universo que se encontraba en continua expansión.

Se cuenta que en un principio, los annunas (otra forma de llamar a estos dioses) tenían que trabajar para poder vivir, y también para satisfacer a Anu, que era un rey benevolente, pero también un rey soberano, que esperaba que sus órdenes fuesen acatadas y sus deseos cumplidos.

Cansados de la tarea de trabajar, consiguieron por la utilización de diversos métodos, crear una legión de dioses menores, a los que bautizaron con el nombre de Igigi; cuyo propósito principal era el de trabajar para ellos y ofrecerles los cuidados y las riquezas que los annunas desearan, hasta el día en que lo Igigi se rebelaron y se rehusaron a seguir trabajando.

Fue en este entonces que los annunakis, liderados por Enki, crearon a la humanidad, con el fin de que esta raza cumpliera la tarea de trabajar para ellos, de venerarlos y de darles alimento y riquezas que ellos repartirán como lo prefirieron. Al mismo tiempo, los annunas les ayudaron a progresar, les impartieron conocimientos y les dieron las herramientas para salir adelante en la tierra en que vivían.

Eventualmente descendieron a la tierra para hacer vida con los humanos a los que habían creado, y se convirtieron en deidades para ellos. Algunos de estos fueron nombrados como dioses terrenales, y otros como aquellos que serían conocidos como los jueces del inframundo, creando así un panteón con un aproximado de 23 annunas, que gobernaban a la humanidad.

Debido a que los Igigi se quedaron en el cielo, fueron también venerados como dioses celestiales, pero conocidos por el apelativo de dioses menores, a quienes los sumerios también rendían pleitesía.

Entre estos annunakis, uno de los más conocidos era el dios del sol Shamash el cual aparece en la escultura en piedra conocida como código de Hammurabi, otorgando al rey Hammurabi las leyes del saber que debería enmarcar en esa piedra de basalto y regar por el territorio. También están Enlil (señor de los vientos) y Enki (señor de la tierra) que fueron quienes aportaron una mayor cantidad de poder para permitir la creación de la humanidad.

Annunakis

La versión actual, transmitida por Zecharia sitchin

En la actualidad, existen varias teorías que hablan de los annunakis de diversas maneras. Por ejemplo, los sumerios los tenían como dioses del mundo, tanto del mundo terrenal como del inframundo, y les servían y buscaban su favor.

Para otros, estos dioses eran más bien dioses inmaduros e inconscientes, que fueron abandonados por sus padres en esta tierra una vez que fue destruida por la Estrella de la Muerte.

Una versión más reciente habla de que eran una raza extraterrestre que habitaba en un planeta llamado Niburu, que tenía una órbita elíptica parecida a un cometa, y que dentro de este vivían los annunas.

Sitchin escribió un libro que habla precisamente sobre esta última teoría, en la cual se da a entender que los annuna eran seres extraterrestres de una civilización mucho más adelantada que la nuestra, pero que en su momento comenzaron a quedarse sin metales con los cuáles sustentarse, y viajaron a la tierra, que era de los planetas con mayor concentración de estos. En algún momento del viaje tuvieron un problema y terminaron estrellándose en la superficie terrestre.

Mientras estuvieron en la tierra, crearon al hombre y lo convirtieron en su esclavo, y disfrutaron de su trabajo y su veneración hacia ellos. Tomaron entonces sus grandes conocimientos, pues eran una raza muy inteligente, y los mostraron a los humanos con el fin de que surgieran como raza, para que de esa forma pudiesen darles a los annunas un mejor estilo de vida.

Estos eran una raza muy longeva, por lo cual pudieron esperar fácilmente siglos y milenios para ver esto cumplido, y mientras tanto disfrutaban de la continua veneración de sus creaciones.

Muchas personas tienen la teoría de que todavía en estos días la civilización humana se halla bajo intervención de los annunas, y que estos nos mantienen de forma que nos encontremos en un punto evolutivo en el que podamos trabajar, continuar aprendiendo y llevando a cabo descubrimientos que para ellos son más que evidentes; todo esto con la intención de que un día lleguemos a ser lo bastante avanzados como para dar con la manera de que puedan comunicarse con su raza en Niburu, y llamarles para que vengan a la tierra.

Lo que hagan luego de esto es algo que no se puede estar aún con plena seguridad. Puede que hagan compañía y vivan una vez más entre los humanos, o simplemente que esclavicen nuevamente a la raza.

Como puede verse, todavía se está frente a un tema del cual no se tiene un conocimiento total. No obstante, sigue siendo una leyenda que puede dar de qué hablar, además de que es una mitología que todavía a día de hoy sigue conociéndose, aunque han pasado milenios desde el momento en que estos seres llegaron a pisar por primera vez el planeta.

Si bien hoy aún no conocemos la verdad sobre ellos, no cabe duda de que pronto descubriremos cuál de todas estas teorías es la correcta.